Mi juego de espejos

Mi juego de espejos
JUEGO DE ESPEJOS - Lo escrito en este blog es verdad. Lo que pone en la frase anterior es mentira.

Cita del día

martes, 29 de mayo de 2012

Sobre la estupidez

Y dijo: para derrotarlo es necesario que sepa contra qué lucho. No se puede luchar contra un fantasma. Si por lo menos supiera que es perverso, solo tendría que pensar que ha hecho cosas malas para perjudicarme y eso bastaría para descargar en él toda mi furia sin sentir remordimiento. Lo malo es si se trata de un  estúpido, ¿entonces como podría golpearlo sin sentirme mal?, porque como discurrió Carlos Cipolla, comparto que la característica principal del estúpido es su ilimitada capacidad para perjudicar a los demás sin obtener por ello nada a cambio (o lo que es peor, perjudicándose a si mismo).
No dudo que sin tanto estúpido el mundo iría mucho mejor, y lo peor es que cada día nos damos cuenta de que son los que mandan. 

jueves, 24 de mayo de 2012

reencuentro

Estos días pasados, encontré algo que ya creía que lo había perdido hace mucho tiempo.Sentí una alegría inmensa. al mismo tiempo volvieron sentimientos adormecidos y recuerdos. ¡Que pronto olvidamos las cosas que no vemos! Y el recuerdo es uno de nuestros mayores tesoros, no todo ha de ser material.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Bibliotecas

Siempre que retratan (casi siempre) a un escritor lo hacen delante de su biblioteca. Les gusta enseñar su rincón. Es como un resumen de lo que son ellos. O es vanidad pura, es una manera de decir cuantos libros han leido. O es orgullo de coleccionista. O nos quieren crear envidia, porque están como diciendo: mira que lugar tengo para escribir. O intentan mostrarnos su personalidad, porque con todas las fotos y los objetos que se ven, te puedes hacer una idea de cómo son. 
Esta es la biblioteca adonde yo acudo.

jueves, 26 de abril de 2012

La sonoridad de las palabras

Podría escribir un Blog sobre reseñas de libros, esa idea siempre me ha rondado la cabeza, primero tomaría una reseña "oficial", y luego colgaría mi reseña, comparándolas de alguna manera, pero mi blog hay momentos donde no me apetece ni investigar ni sumergirme en un trabajo demasiado sesudo. Simplemente me apetece dar rienda suelta a una cabeza que se va llenando como el lavadero que tengo en mi casa. El grifo está estropeado y gota a gota se va llenando y de vez en cuando hay que quitarle el tapón para que se vacíe y no desborde y entonces el agua al ser engullida por el desague crea una dulce sonoridad. Sí porque a veces las palabras son agradables solo por su música y su sonoridad.

viernes, 20 de abril de 2012

El mar

Hay imágenes extraordinarias que evocan cosas, tranquilidad, esperanza, belleza. Me parecía que podía ser bueno compartirla. A veces hay imágenes como estas que son como pájaros, van volando y son difíciles de coger pero a veces sin saber cómo una acaba por caer en tu red.

miércoles, 18 de abril de 2012

Para escribir

Hay quien dice que le gusta escribir, o mejor dicho le gustaría porque no se le ocurre nada. No es necesario contar siempre una historia con principio - nudo - desenlace, entonces yo aconsejo simplemente cerrar los ojos para ver que pasa por delante de ellos, me refiero por delante dentro de la cabeza, claro está. Los cierro. Solo los abro eventualmente para poder teclear por supuesto. Me llega una dulce somnolencia. A veces esta dulce somnolencia se prolonga y es como si no me pudiese despertar, aunque tampoco estoy dormido. Me situo en un lugar donde estoy solo, yo y lo que imagino. Entre lo que imagino hay gente, pero gente que hace lo que yo le digo y que piensa lo que yo quiero. De alguna manera son como marionetas. En algún momento en este limbo que acabo de crear se cuela algo que he leido o he visto. Intento hacerlo coincidir con el resto de mi fantasía, con los personajes que andan por ahi algo despistados. Y al final cuando me despierto veo el resultado.
Un tipo algo despistado camina por la calle mirando para todos lados con un aparatoso macuto colgado del cuello. Parece que encuentra el edificio que andaba buscando, un edificio grande con una fachada neocásica recargada que da sensación de seriedad, como de edificio oficial. Entra, hay mas gente, todos están leyendo en silencio. Nadie lo mira al llegar, cada uno está metido en su propia labor. El tipo se sienta aparte en una larga mesa vacía, abre su ordenador y parece que escribe algo en él. Y cuando termina pulsa el botón de publicar entrada y a partir de ese momento ya se podrá leer lo que acaba de escribir en este mismo lugar.

miércoles, 11 de abril de 2012

Prince - Purple Rain

Salir de esta realidad

Cada uno tiene su modo de hacerlo. Hay quien se droga, hay quien escribe, hay quien simplemente niega la realidad, mira hacia otro lado, algunos lo llaman no madurar, síndrome de Peter Pan etc. Hay quien recuerda y volviendo atrás en el tiempo vive algo que le gusta. El recuerdo también se desgasta y a veces termina por no parecerse en nada a como fue en un principio, a veces incluso mejora. Muchos dicen que no se puede vivir de recuerdos, que hay que crecer, mirar para adelante, vivir el momento, no desperdiciar los instantes que se viven en presente y muchas mas cosas.
Yo lo que digo es que a la gente le gusta mucho prohibir y decir que es lo que uno puede hacer o no hacer, y me parece que harían mejor en meterse en sus asuntos. 

jueves, 5 de abril de 2012

La ciudad de noche

La ciudad de noche. Sin gente. Parece increible que aquí se escondan detrás de las paredes que me rodean miles de personas. La ciudad espacio común, pero cuando salgo a pasear y fotografiarla por la noche es solo mia. Las esquinas esconden secretos, mi cabeza esconde ideas, es casi lo mismo. En mi casa no puedo encontrar la chispa que me permita escribir, pero cuando salgo por la noche a airearme es como si por el aire revolotease la inspiración y yo me aprovecho de eso, la cazo con mi pequeña libreta a cuadros y cuando vuelvo a casa mi esposa me dice: ¿Cómo ha ido el paseo?, la cacería querrás decir - le contesto yo.





viernes, 30 de marzo de 2012

Montsouris


En la juventud de las personas se esconden la mayoría de los lugares secretos, esos a los que nos gusta acceder cuando nos acosa la nostalgia y la tristeza. Cierto autor por supuesto también tiene los suyos. La diferencia de plasmarlos en papel es que puedes volver a ellos con mayor facilidad, y que abres una puerta para que también pueda acceder más gente. Personas que están en otros lugares a veces muy lejanos y que puede que no tengan nada en común. Si estos lugares existen en la realidad, se pueden fotografiar, para volver no solo en la memoria. Esta es mi foto.
             PARQUE  DE  MONSOURIS,  EL TREN LO CRUZA BAJO UNOS PUENTES.

                                       OTRAS IMAGENES DE MONTSOURIS.



Oh Maga, en cada mujer parecida a vos se agolpaba como un silencio ensordecedor, una pausa filosa y cristalina que acababa por derrumbarse tristemente, como un paraguas mojado que se cierra. Justamente un paraguas, Maga, te acordarías quizá de aquel paraguas viejo que sacrificamos en un barranco del Parc Montsouris, un atardecer helado de marzo. Lo tiramos porque lo habías encontrado en la Place de la Concorde, ya un poco roto, y lo usaste muchísimo, sobre todo para meterlo en las costillas de la gente en el metro y en los autobuses, siempre torpe y distraída y pensando en pájaros pinto o en un dibujito que hacían dos moscas en el techo del coche, y aquella tarde cayó un chaparrón y vos quisiste abrir orgullosa tu paraguas cuando entrábamos en el parque, y en tu mano se armó una catástrofe de relámpagos y nubes negras, jirones de tela destrozada cayendo entre destellos de varillas desencajadas, y nos reíamos como locos mientras nos empapábamos, pensando que un paraguas encontrado en una plaza debía morir dignamente en un parque, no podía entrar en el ciclo innoble del tacho de basura o del cordón de la vereda; entonces yo lo arrollé lo mejor posible, lo llevamos hasta lo alto del parque, cerca del puentecito sobre el ferrocarril, y desde allá lo tiré con todas mis fuerzas al fondo de la barranca de césped mojado mientras vos proferías un grito donde vagamente creí reconocer una imprecación de walkiria. Y en el fondo del barranco se hundió como un barco que sucumbe al agua verde, al agua verde y procelosa, a la mer qui est plus félonesse en été qu'en hiver, a la ola pérfida, Maga, según enumeraciones que detallamos largo rato, enamorados de Joinville y del parque, abrazados y semejantes a árboles mojados o a actores de cine de alguna pésima película húngara. Y quedó entre el pasto, mínimo y negro, como un insecto pisoteado. Y no se movió, ninguno de sus resortes se estiraba como antes. Terminado. Se acabó. Oh Maga, y no estábamos contentos.
http://www.literaberinto.com/cortazar/rayuela.htm

jueves, 22 de marzo de 2012

Pequeños instantes de felicidad

La imagen es la de un cine de verano al descubierto en la playa donde veraneaba.
Una sesión doble con los éxitos del invierno pasado y aun alguno por ver. A veces películas antiguas pero que siempre gustaban: El príncipe de Zenda, Las minas del rey Salomón, Los viajes de Simbad, la isla del doctor Moreau, El naufragio del Poseidón, El halcón y la flecha ...
Al entrar las sillas apiladas, que cada uno va cogiendo y colocando donde le apetece respetando los pasillos. Siempre una silla de sobra para dejar las bolsas, claro.
Por los altavoces éxitos de los 70-80 Four Tops, Camilo Sexto, Fórmula V, Las Grecas, la banda sonora de Cowboy de medianoche... Cada vez que he visto esa película, al oir su música me he retrotraido a esos años. Las sillas de tubo de hierro y listones de madera, las mejores eran unas que tenían apoyabrazos.
Las luces se apagan y el espectáculo da comienzo, solo quedan encendidas las bombillas rojas del servicio.
En el descanso las luces se vuelven a encender y deslumbran los ojos perezosos. Levantarse para estirar las piernas y visitar los baños que están bajo la pantalla. Los mas listos antes de que se encendieran las luces, con los títulos de crédito ya habían ido a visitarlos para evitar colas. Luego se iba al bar del rincón y se compraba un refresco para cenar (el bocadillo se traía de casa) y unas pipas para luego. Se ponía un poco mas de loción contra los mosquitos y podía ser que si refrescaba te ponías un jersey de algodón, porque el cine estába al fondo de la playa entre unos cañaverales y bajaba mas la temperatura. Y al final cuando termina y vuelven a encender las luces, tienes la sensación de que has dado una cabezada y te has perdido el final, pero en general te recorre una sensación de inmensa felicidad.


 

martes, 20 de marzo de 2012

Turner y C.Lorrain

Turner como todos los genios se conmovió al ver el paisaje de C. Lorrain, y al principio puede que intentase copiarlo, pero luego creó su propio estilo y no se puede decir que sea peor. Como todo genio tiene unas bases, pero luego crea algo nuevo, y en general se admite que fue el precursor del impresionismo y hoy en día muchos pintores lo admiran por encima de C. Lorrain, porque le dio una vuelta de tuerca. Es decir el arte de Turner es Lorrain mas su propia y maravillosa aportación. Aunque Lorrain tampoco se puede decir que fuera peor que Turner, porque seguramente sin Lorrain Turner no hubiese conseguido hacer de la luz algo tan maravilloso.

El declive del imperio cartaginés
http://www.artehistoria.jcyl.es/genios/cuadros/609.htm

'Keelmen Heaving in Coals by Night', de Turner. | Efe

http://www.elmundo.es/elmundo/2012/03/13/cultura/1331671215.html

En la National Gallery de London, exposición:

LA LUZ DE CLAUDIO DE LORENA INSPIRÓ A TURNER
http://www.nationalgallery.org.uk/




viernes, 9 de marzo de 2012

Una ventana llena de nenúfares

Un manto gris se abate sobre la ciudad, y sobre las cabezas de sus habitantes. La gente pierde vitalidad, alegría, ilusión, empuje. Todo se ralentiza. Algunos están desempleados y deambulan sin rumbo. Se detienen de vez en cuando y se meten en un bar vacío a tomar un café, o un brandy. El frío es intenso y encoge a las personas aun más. Felipe no sabe adonde ir, no quiere volver a su casa que encierra todas sus fustraciones. El sofá lo espera con sus mandíbulas abiertas y lo atrapa, mientras el televisor escupe realities y desgracias. Por lo menos mientras pasea a veces encuentra a alguien como él pero con mas fuerza, que le da un empujón y se siente menos mal. Él para darse fuerza intenta pensar en la gente que está peor. Hasta que llega a un gran edificio neoclásico alargado que bordea el parque. Hay mucha gente que entra y por eso se decide y los sigue. La sala es alargada, no podría ser de otra manera con los cuadros que ocupan toda la pared de parte a parte, o sería mejor llamarlos murales. Sólo hay un banco en toda la habitación, en el centro, se sienta. No sabe cuanto tiempo permanece allí, pero su estancia siente que lo está transformando, no és ya lo que sus ojos ven, unos colores magníficos degradándose mezclándose, llenándolo todo, es que como si fueran una crema mágica que han penetrado por sus poros, hasta llegar a su alma. Por momentos siente que la tristeza lo ha abandonado y se siente bién, y se da cuenta de que la vida a veces te permite disfrutar de maravillas que son lo que le da sentido.

Les Nymphéas - Claude Monet

                                                           DETALLE


  
http://www.musee-orangerie.fr/homes/home_id24799_u1l2.htm




miércoles, 7 de marzo de 2012

Una película junto a mi casa

No todos los días uno se encuentra con que al lado de tu casa están filmando una película, en concreto han utilizado la entrada de la biblioteca adonde normalmente acudo y la han convertido en una comisaría. Representa una comisaría de cierto caché en Madrid durante el franquismo (el edificio que han usado era el que antiguamente albergaba el Banco de España en la ciudad). En la Puerta habían dos antiguos policías nacionales (grises), una bandera y algunos letreros, varios coches antiguos y algunos figurantes por la acera vestidos de esa época, ya se sabe abrigos largos, sombrero... Ha sido divertido ver cómo trabajan, te saca por un rato de tu rutina. Una de las cosas que mas me ha gustado es que sólo habían unos pocos curiosos. Te podías acercar tranquilamente sin apretujones. Sólo había un vigilante y su función era simplemente era la de delimitar hasta donde se podía acercar la gente, todo muy civilizado. Nos pedían que apagáramos los móviles de tan cerca que estábamos. La ciudad parece que ya se ha acostumbrado a estos rodajes y se lo toma con calma. Como los estudios de "La ciudad de la luz " están cerca, a veces se ruedan exteriores aquí porque la ciudad es muy pintoresca, incluso tengo amigos que han hecho de extras en alguna que otra película. "Manolete", "Balada triste de trompeta", son algunas, películas incluso extranjeras. Está por lo que sé, se llamará "Atraco":


http://ocio.levante-emv.com/cine/noticias/nws-60272-amaia-salamanca-oscar-jaenada-presentan-atraco.html
Os dejo algunas fotos:






jueves, 1 de marzo de 2012

Breve reflexión sobre lo que está occurriendo

¿Volver a una economía de subsistencia? No parece que sea posible. ¿Decrecer? Como mínimo, debería intentarse. Al menos, menguar en soberbia, en individualismo, en creencias, y crecer en respeto y comprensión; cosas que a cada uno nos compete.

Fragmento del Artículo de Chantal Maillard "La letra escrita", en el suplemento BABELIA del periódico "EL PAIS"

 http://blogs.elpais.com/tormenta-de-ideas/2012/02/la-letra-escrita.html

martes, 21 de febrero de 2012

Mensajes subersivos

Pequeños mensajes subersivos se despliegan por la ciudad, en silencio, sin grandes alardes, acechando.
Son la señal de que somos muchos los que no estamos de acuerdo en la manera como han organizado la sociedad los poderosos, siempre para favorecer sus intereses y para hundir al débil.
Señores circunspectos, preferiblemente vestidos de negro, que no dejan de atemorizar a la gente, para que luego cuando llegan con sus discursos populistas el pueblo se les rinda y piense que son los nuevos mesias que nos van a salvar. Lo mismo da, políticos de un lado o de otro, todos son el mismo sólo que con diferente traje. Si no fuera por ellos desde hace mucho tiempo, la humanidad sería mucho mas justa y avanzaría habiendo solucionado nuestros problemas, guerras, hambre...
Cuando el desánimo parece que nos vence, aparecen estos pequeños mensajes repartidos por la ciudad, que nos hacen ver que hay muchos que esperan la señal para la revolución. Si todos creyéramos mas en la solidaridad, la belleza, la imaginación, la ilusión porque todo funcione en lugar de rendirse al dios dinero, el mundo sería mejor. Mientras tanto vamos dejando estas señales Es nuestra contraseña secreta.

martes, 14 de febrero de 2012

Vivir en Londres

Sentado en el vagón de cercanias la gente va bajando y cada vez está mas vacío. Todos vuelven a sus casas. Por las ventanillas lo mismo de siempre, no se puede decir que sea un paisaje, sólo és un estrecho corredor entre casas apiñadas. Alguna rata despistada entre escombros y grasa y restos de materiales ferroviarios que ya nunca se utilizarán. Las malas hierbas y los matojos que amenazan con invadir el recinto de las vías. Naves industriales y casas abandonadas o que lo parecen. Luego cuando el tren abandona la ciudad, mejora el barrio y las casas ahora están mas limpias y tienen las contraventanas y las puertas pintadas de colores bonitos. Las casas de pisos van dejando paso a las unifamiliares y a veces casitas con jardín.


Cuando se planteó vivir en Londres no se imaginaba que sería así. Sólo bajar al centro los fines de semana, el el resto vivir a casi una hora de distancia del Strand a donde a veces va a ver alguna obra de teatro. Comer siempre en uno de los dos pequeños restaurantes que hay junto a la oficina para no perder tiempo, y al salir correr para no perder el tren que lo ha de devolver a su casa. Esta hora es su preferida porque puede leer y escuchar la radio. Oye las noticias hasta la colina en donde pierde la señal y luego ya se pasa a la música.

Cuando llega, en el supermercado de la estación compra la cena sin entretenerse, tampoco hay dónde, para llegar a tiempo de ver su serie favorita. Despues de la cena un paseo entre las casas adosadas que se alargan interminablemente en aquella urbanización dormitorio. Calles solitarias donde hasta los niños han huido ya a sus casas, y si acaso llegarse hasta la calle llena de tiendas ahora cerradas, que son el centro del pueblo. Allí en el único pub tomarse una pinta que puntual, con su campanilla anuncia poco antes de las diez que va a cerrar. Volver, retomar la novela que está a punto de terminar y al día siguiente volver a comenzar un nuevo día de su nueva vida en Londres.

miércoles, 8 de febrero de 2012

La envidia

Para ser reconocido se necesita hacer algo notable.
Para ser envidiado no es necesario hacer nada.
No recuerdo si lo dijo alguien. 

martes, 7 de febrero de 2012

Reflexión

Tom Waits - All The World's Green



Tom Waits, estandarte del realismo sucio, en este caso lleno de poesía. En realidad siempre está lleno de poesía aunque sea una poesía dura y desgarrada.

lunes, 23 de enero de 2012

Londres- Otoño 2011 por Luis Bonaventura y su alter ego, Jorge Santonja

-FLANEUR-
Del francés “Flaneur” que Charles Baudelaire inventó y que se refiere a un hombre que vaga sin rumbo dejándose llevar, sin prisa, curioso, relajado y que admira y disfruta el lugar, la ciudad que lo envuelve como un vagabundo.


Un solitario paseante, que sin rumbo fijo se deja arrastrar por la inspiración, el diseño, lo que esconden los rincones, la gente, la atmósfera.






Las fotografías aquí expuestas se pueden utilizar si NO son para fines económicos, citando su procedencia.

miércoles, 18 de enero de 2012

Viaje por Noruega (Relato) PARTE 3 Y ULTIMA

Última parte del relato amigos y amigas, espero que no os defraude. Mas vale tarde que nunca.
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Para llenar el tiempo pensó en qué hacer en el caso de que la patrulla no llegase... nunca.


Sabía que no debía ser negativo, pero esa era una posibilidad, así que consideró primero esperar una hora y luego si acaso dejar una nota en el parabrisas y salir a explorar un poco los alrededores, tal vez detrás de un recodo del terreno estuviese la solución a sus problemas.

En aquel punto la carretera se encontraba encajonada entre dos riscos y aparte del gran manto oscuro que se desplegaba alrededor, apenas si veía algo mas que un trecho de cielo. En esos momentos mientras analizaba los peñascos que lo rodeaban, vio uno a su derecha que parecía desprender algo de resplandor desde atrás y tuvo un momentáneo arrebato de emoción. Calculó que para coronarlo a la luz del día podría tardar media hora, sin embargo haciéndolo de noche campo a través y con una luna que se empeñaba en esconderse detrás de las ramas mas altas de los árboles, lo mas seguro era perderse. Además con un terreno abrupto como aquel lleno de desniveles y rocas y ramas rotas, podía sufrir una caída fatal. No quería ponerse melodramático pero la realidad era que se encontraba en una situación desesperada. Sin saber cómo decidió que echaría un vistazo al maletero para ver si había alguna herramienta. Tuvo suerte, mas de la que esperaba, ya que el coche iba muy bien equipado seguramente porque aquellas situaciones podían ser frecuentes. Una caja con herramientas, cadenas, líquido anticongelante, galletas una ración de brandy, una manta y ... ¡una linterna con pilas!

Aquello le pareció incluso exótico, que una empresa pudiera interesarse tanto por sus clientes, y se dijo que en España hubiese sido algo improbable. Entonces al ver todo aquello le pareció que ya no podía quedarse quieto y que el tiempo era oro. Dejó un pedazo de cartón de la caja de las cadenas con un mensaje en el parabrisas y comenzó a ascender por el lado que le pareció más plano y despejado. Intentando conservar las pilas solo encendía la linterna por los lugares más abruptos y el resto del tiempo intentaba apañárselas con el resplandor de la luna. Tardó menos de lo previsto en llegar arriba del promontorio, pero el resultado fue desolador porque al llegar a la cumbre detrás se levantaba otro risco más alto y más lejano que no le dejaba ver desde donde llegaba el resplandor. En esos momentos se dijo que no era prudente alejarse más del coche y comenzó a volver. La luna por su parte tampoco quería ayudarlo, porque comenzaba a esconderse detrás de las nubes y a intervalos la oscuridad era casi completa. La vuelta hasta el coche se le presentaba complicada pero divisó un trozo de carretera y se le ocurrió que podría llegar hasta ella y seguirla hasta el auto.

Las ramas le golpeaban la cara y se la arañaban y a pesar de apoyar los pies con sumo cuidado, tuvo un tropezón que lo envió al suelo. Dolorido en el suelo, se quedó un instante evaluando las partes del cuerpo llegando a la conclusión de que no se había roto nada y solo había sido el golpe de la caída. Al levantarse se ayudó de una rama larga de la que decidió que le podía ser útil para seguir tanteando el terreno.

Estaba ya cerca de la carretera y en todo ese tiempo había estado atento por si oía el motor de algún vehículo, pero lo único que se apreciaba era un silencio total, hasta que en un momento dado comenzó a repetirse un chasquido húmedo que llegó acompañado de algo que sintió frío y mojado sobre la frente y que al alargar la mano supo que eran copos de nieve que caían con suavidad. Ahora ya si le pareció que no podía tener mas mala suerte y aceleró el paso mientras iba pensando en que debía hacer algo. Se le ocurrió encender una hoguera aunque no que no sabía si alguien iba a ver el resplandor, sin embargo en el peor de los casos calculó que le serviría para calentarse. Ahora que ya vio irremediable que iba a perder el barco se resignó a prepararse a pasar allí la noche. En realidad analizando la situación en la que se encontraba, el barco había dejado de tener importancia y si conseguía salir de aquella situación ya iba a ser suficiente. Observando la situación desde otra perspectiva solo necesitaba paciencia y racionar las viandas, y antes o después pasaría alguien. Había pasado otra hora y la nieve comenzaba a cuajar así que hizo un hueco con ramas para que no se taponase el tubo de escape que en aquellos momentos era lo más peligroso, ya que con la calefacción encendida podía envenenar el aire del interior del coche, y después de eso se sentó confortablemente oyendo a Morrisey en su mp4.

Por lo visto había dormitado con el suave arrullo del aire caliente que salía del motor, y al mirar el reloj advirtió que faltaban unos minutos para la medianoche y recordó que noche era aquella, Halloween, al parecer cansado como estaba había dormido varias horas, aunque no le importó demasiado ahora que ya no tenía prisa por que saliera el barco.

Nevaba mucho más fuerte y se había formado una capa de un par de centímetros que lo intimidaba. Salió para comprobar que alrededor del coche todo seguía en orden y quitó la nieve que había sobre el capó y cerca del tubo de escape. Aunque en el depósito aun quedaba abundante gasolina paró el motor para racionarla, porque no sabía cuanto tiempo iba a pasar allí. Se puso varias capas de ropa de su maleta y se enrolló en la manta, y la radio también funcionaba aunque no entendía demasiado, así que volvió a su mp4: Brian Ferry, U2, Spandau Ballet y New Order, sin embargo para empezar prefirió algo de música disco para animarse, y por ellos estuvo acompañado parte de la noche ya que después de su siesta hacía un rato, se le había ido el sueño. Luego sin saber cómo, al encender de nuevo la calefacción, cerca del amanecer volvió a dormirse.

Cuando despertó ya era de día y todo estaba blanqueado como no había visto nunca, y como una intuición lo primero que hizo fue mirar su reloj, que marcaba la una del mediodía. Se mostró incrédulo, no sabía cómo se le podía haber hecho tan tarde y para cerciorarse consultó la hora en su teléfono móvil que marcaba lo mismo. ¿Dónde se había metido la patrulla?, ¿cómo podía haber transcurrido tanto tiempo sin pasar nadie por allí? Comenzó a preocuparse. Detuvo el motor y comió unas galletas. El depósito se había reducido hasta casi la mitad. Enrolló unos plásticos en sus botas y se propuso volver a la ciudad a pie aunque tardase un día.

Se puso en camino, había medio metro de nieve y apreció que avanzaba muy lentamente, por lo que aproximadamente al kilómetro de distancia de su coche se lo pensó mejor y le pareció que correría peligro si se hacía de noche antes de llegar al pueblo, y recapacitó. Por el momento el automóvil era lo mas seguro, y aunque se había puesto nervioso lo mas probable era que en poco tiempo aun pasase la patrulla o un limpianieves. Entonces acordó esperar por lo menos hasta el día siguiente en donde si partía al amanecer, con toda la jornada por delante le daría tiempo de alcanzar los treinta Km. que lo separaban del pueblo.

Pasó todo el día en el coche, escuchando música, saliendo a estirar las piernas, terminándose las galletas, encendiendo un rato la calefacción y luego apagándola hasta que cuando comenzaba a oscurecer le pareció oír un ronroneo lejano pero que poco a poco se acercaba. Su corazón se aceleró, escuchó con atención, era real un vehículo se acercaba y al final lo vio dos curvas mas abajo como con su pala iba apartando la nieve a los lados.

El conductor del quitanieves al verlo allí se puso las manos a la cabeza y le ofreció un vaso de café caliente de su termo y medio bocadillo. Fue el mejor medio bocadillo de su vida. Consiguieron entenderse medianamente, lo suficiente para comprender Beni que se ofrecía a llevarlo hasta el puerto de Alstorp, de donde el día anterior partió el barco con sus amigos, y adonde ahora se dirigía para terminar de limpiar la carretera. Llevaba exactamente un día de retraso pero no podía hacer otra cosa, así que aceptó y comenzó a pensar en cómo iba a volver. Primero pasaría la noche en Alstorp porque ya era tarde para el autobús, pero al día siguiente a primera hora lo tomaría si estaba abierta la carretera, cosa que el conductor del quitanieves le había asegurado, y luego desandaría el camino en tren desde Logarden hasta Oslo. Una vez en la capital buscaría el primer vuelo que volviese a la península, y quizás si ya se le hubiese pasado el enfado, tal vez se quedara un par de días por Oslo haciendo turismo el solo, para no desaprovechar el viaje. En cuanto al coche de alquiler, el conductor del quitanieves le dijo que no se preocupase y que ya enviaría la agencia de alquiler una grúa a recogerlo, que no era la primera vez que aquello sucedía. Beni no entendió muy bien sus palabras, pero supuso que se refería a que con el mal tiempo siempre alguien se quedaba atrapado. En cuanto a la agencia, el conductor le dijo que el camión pasaba muy cerca de la agencia de Alstorp y que lo podía llevar.

Durante el viaje que duró cerca de una hora y media apenas intercambiaron más que algunas palabras sin importancia.

Al llegar a las primeras casas a las afueras de Alstorp, miró la hora y le pareció que curiosamente casi era la misma hora a la que hubiese llegado el día anterior. La nieve desde un par de kilómetros atrás ya no cubría la carretera y entonces al dar la vuelta a una esquina se detuvo el camión y el conductor le señaló un bajo con un letrero en donde reconoció el logotipo de la agencia de alquiler. Por delante pasaban unos niños disfrazados y le divirtió que aun fuesen vestidos de aquella manera habiendo sido Halloween la noche anterior.

Al cruzar la puerta de la agencia un chico en el mostrador se volvió alertado por el ruido de las ruedas de la maleta de Beni.

Beni le enseñó el resguardo del alquiler intentando hacerse comprender cuando el dependiente con una sonrisa le preguntó: ¿italiano?

.- Soy español –contestó con sorpresa Beni. El dependiente entonces llamó a alguien que salió de una oficina.

.- Buenas Tarrrdes. – Un chico pecoso se dirigió a él en español – ¿Puedo ayudarlo?

.- Que bien – se le ocurrió casi gritar a Beni al ver que el tema del idioma lo tenía solucionado – sucede que el coche se me ha averiado viniendo desde Logarden y he tenido que dejarlo en la cuneta. El chico se puso a ver el resguardo de alquiler que Beni le acababa de entregar y luego echó un vistazo a un gran reloj cuadrado que tenía detrás.

.- No comprendo, ha tenido que suceder todo muy rápido y ha tenido que venir muy deprisa. ¿Cómo ha podido llegar en solo 45 minutos desde Logarden? – dijo el dependiente. Beni no entendía a qué se refería y le contestó:

.- Si pero llevo un día esperando a que alguien me pudiera recoger y por suerte lo ha hecho el quitanieves.

.- ¿Como dice?, Aquí el resguardo marca la fecha del alquiler como hoy y la hora es de hace apenas un rato.

.- Pero no puede ser, ¿pero que día es hoy? - preguntó Beni con ansiedad y entonces pensó que todo debía ser una divertida confusión, se había equivocado de día y había llegado de España antes de lo que creía y había estado todo el tiempo confundido. Entonces consultó el billete de avión y se quedó de piedra. El billete no engañaba y el día del vuelo era el que en un principio había creído. No sabía qué sucedía con las fechas, ni qué insinuaba el empleado de la agencia con relación a las fecha y la hora de salida.

El dependiente desde detrás del mostrador por su parte miró a Beni con cara de incredulidad y le pareció que por alguna razón estaba algo aturdido y no se estaban entendiendo. Y como le pareció que era una situación muy fácil de solucionar lo propuso:

.- No se preocupe, pronto saldremos de dudas, voy a llamar a la oficina de Logarden y ellos podrán decirnos exactamente la fecha y la hora del alquiler - a Beni le pareció bien. El chico se sentó entonces en una mesa repleta de papeles y descolgó el teléfono. Y comenzó una conversación mientras lo miraba cada poco tiempo con unos ojos grandes y redondos. Beni de la conversación solo entendía algunas palabras en noruego “imposible ...hoy... Beni Sorolla... chico moreno... a las seis...” - Cuando el empleado colgó, se dirigió a Beni con las cejas levantadas y le dijo:

.- Mi compañero de Logarden dice que ha salido de allí hace tan solo un rato -Beni pensó que le estaban gastando una broma de mal gusto. ¿Le querían hacer creer que desde que salió en coche desde Logarden apenas había transcurrido una hora?, pero ¿cómo podía ser, y todo lo que le había sucedido durante la noche anterior y también todo el día esperando al quitanieves? Era como si hubiese vivido unas horas que no existían y que ahora esas horas habían desaparecido de su vida. Pero pasó la mano por su barbilla y se dio cuenta de que no era posible lo que pretendía el chico de la agencia, que solo hubiera transcurrido una hora desde su partida, porque al salir de Logarden iba perfectamente afeitado y ahora ya le había crecido la barba y además tenía otras pruebas de su aventura, las manos y la cara las llevaba llenas de arañazos de cuando tuvo que caminar por el monte de noche y sus botas estaban embarradas. Miró la hora de su reloj, y miró la hora de su teléfono móvil y coincidían, y también miró la fecha del calendario del móvil y marcaba día 1 de Octubre, el día siguiente a la noche de Halloween, en cambio en el calendario de la oficina aun era día 30 de Septiembre. Entonces se dijo que pronto iba a salir de dudas, iba a llamar a sus compañeros con quienes aun no había hablado, y cuando le confirmasen que el día anterior se habían marchado sin él, podría cerciorarse que por algún lado había un error que no sabía encontrar. Marcó el número:

.- Hola, Pedro siento no haber llegado a tiempo pero ayer me sucedió algo que me resulta difícil de explicar.

.- Que dices?, ¿pero dónde estás? – Pedro el amigo de Beni al oirlo no sabía a qué se refería.

.- Estoy en Alstorp, pero he llegado tarde.

.-¿Pero como tarde, te estamos esperando, ya vamos todos disfrazados, ¿porque no vienes al barco?

.- ¿Qué barco?

.- Que barco va a ser? El Hurtigruten que nos tiene que llevar de crucero.

.- No entiendo nada, ¿Pero que día es hoy? – Beni no podía asimilar lo ocurrido.

.- Pues hoy es la noche de Halloween, el día de la partida por supuesto.

martes, 3 de enero de 2012

Viaje por Noruega (Relato) PARTE 2



Emprendió el camino por una carretera estrecha pero donde se apreciaba que el asfalto no debía tener mas de un par de años, allí le habían dicho que se utilizaba un alquitrán especial para la nieve y eso lo tranquilizó porque por lo visto los coches circulaban por encima sin resbalarse. También crecían pegados a las cunetas una sucesión de abetos que no dejaban ver más allá y resultaban como una cortina y solamente de vez en cuando su monotonía se veía rota por la entrada de un camino de tierra con una verja o una cadena cerrando el paso.

Circulaba a poca velocidad y por el momento la carretera era recta y se elevaba en una suave pendiente hacia unos picos nevados que tenía enfrente. El chico de la agencia le había dicho que a aquellas alturas del año aun era pronto pero que arriba del puerto podría encontrarse nieve y que aunque seguramente sería muy poca, le había enseñado a colocar las cadenas. Él de alguna manera suplicaba para no tener ningún contratiempo. También le había dicho que existía una brigada que si empeoraba el tiempo, patrullaba en busca de alguien que hubiera podido quedar atrapado y si nevaba mucho, también aparecía el limpianieves cada cierto tiempo. Lo que no entendía era que esa brigada también patrullaba en verano, ya que no veía qué necesidad había de ella cuando el tiempo era bueno.

El coche circulaba suave, había encendido la calefacción y se había quitado la chaqueta, y en la radio oía música moderna, de manera que por un momento le dio la sensación de que era un día cualquiera de los que de noche iba a visitar a sus abuelos que vivían en la sierra en España, pero un animal que se le cruzó en la carretera, algo así como un zorro o un lobo, le hizo cobrar conciencia de que en realidad estaba en Noruega. Por allí por lo visto eran abundantes los animales salvajes. Aparte de eso ya comenzaron las curvas, que le dieron a entender como iba a ser el resto de la ascensión, parsimoniosa y aburrida.  

Llevaba un rato desde que se había sumido en sus pensamientos y no se había dado cuenta de que la radio en algún momento se había silenciado. El aparato continuaba encendido pero de sus altavoces no salía ninguna voz ni ninguna nota de música y le extrañó, aunque era un simple apunte discordante en una bonita noche de luna creciente y serena. Esa misma luna desplegaba un resplandor que cuando pasaba por alguna parte alta o despejada le permitía vislumbrar el mar lejano, el mar que se volvía amarillo en donde incidía su luz.

También el bosque ascendía reptando por las laderas de los montes que lo rodeaban y más abajo se formaba un valle en forma de uve que desembocaba en el fiordo. A su lado serpenteaba un río plateado entre las dos vertientes de las montañas, que por un momento en que se amplió su vista pudo ver que iba a parar al mar justo entre un grupo de lucecitas que intuyó debía ser su destino. Solo fue un momento pero aquella  visión  de alguna manera aunque pudo apreciar que estaba lejos, le dio ánimo porque ya vislumbraba su meta, un lugar concreto. Fue un corto trecho porque de nuevo los árboles volvieron a apartarlo de aquella visión idílica y a introducirlo en un pequeño paso que se estrechaba y que al esconder la luna, traía de nuevo una oscuridad cerrada.

Mientras iba atento a la luz que creaban sus faros para no perder los límites del asfalto, un ruido metálico sonó bajo el salpicadero o eso le pareció. El ruido fue en aumento moviéndose hasta situarse bajo el capó, alarmándolo, sobretodo porque  pudo apreciar la evidente repentina falta de fuerza del coche al coronar un repecho. En esos momentos quiso calcular cuanto camino llevaba recorrido, fue un acto reflejo como si comprendiera que el coche estaba a punto de averiarse. Pisó a fondo el acelerador enmedio de la desesperación para contrarrestar que el automóvil no quería avanzar, pero no le sirvió de nada, porque el vehículo no respondió. Con la carretera empinándose y al ver que el coche no podía subir la cuesta, decidió arrimarse a un lugar donde la cuneta se ensanchaba.

Acababa de darse cuenta de que tenía una avería y no sabía qué hacer. Le preocupaba que el móvil no le sirviese de nada, porque no conocía ningún teléfono dónde llamar y tampoco sabía si lo iban a entender, sin embargo una rápida mirada a la pantalla lo sacó de dudas, no iba a tener que preocuparse por él porque apreció que no tenía cobertura.

A pesar de que estaba metido en un buen lío, lo primero que le vino a la cabeza era que iba a perder el barco después de todo lo que había tenido que hacer para llegar hasta allí, y se dio cuenta de que ese pensamiento era una nimiedad en comparación con todo lo que se le venía encima.

Apenas había luz y no sabía de mecánica y lo único que se le ocurrió que podía hacer era esperar a que alguien pasara por allí a pesar de que hacía un buen rato que no se había cruzado con nadie. Entonces recordó la patrulla que en teoría circulaba por la carretera y se dijo que lo más prudente era esperar. Hizo sus cálculos y convino que aunque tardaran unas horas a pasar, con que lo hicieran antes del amanecer sería suficiente, la única pega era que no dormiría pero en el fondo era muy poca cosa en comparación con la totalidad del problema, y de todas formas siempre podría dar una cabezada ligera. Salió al exterior en donde hacía un frío intenso acrecentado por un viento que siseaba al pasar entre las agujas de los abetos, y que se unía al murmullo del rio. Caminó un poco por ver si llegaba a algún sitio donde tuviera una mejor visión de donde se encontraba, las luces del coche solo alcanzaban hasta unas decenas de metros y más allá todo era una oscuridad tupida y húmeda. No era prudente mantener mucho tiempo las luces encendidas, porque mas adelante podría necesitar que la batería funcionase perfectamente ya que el motor aunque había perdido la fuerza funcionaba para la calefacción, y decidió volver al coche y realizar algunos cálculos.

Faltaban 5 horas para llegar a tiempo antes de la partida del barco aunque con prudencia restó media hora porque la necesitaría para los trámites de embarque y los imprevistos.

AQUI: Viaje por Noruega PARTE 1

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Fotografía

De noche cruzas el parque, estás a solas, fuera queda todo el murmullo de los coches, la gente, la vida, es como penetrar en un universo cerrado donde parece que no te vayan a poder encontrar porque te hallas en otra dimensión. De repente ves unas siluetas un poco mas adelante, son una mujer y un niño, piensas que podrían ser madre e hijo y se te ocurre que es un poco tarde para que estén aun por ahi en esta fría noche de invierno ya casi a punto de cerrar. Dan la vuelta a la glorieta y desaparecen de tu vista envueltas por las luces amarillentas de los faroles. Entonces casi a continuación ves al guarda del parque que aparece de detras de una bifurcación y se dirige a ti.
.- Por favor señor podría salir por la otra puerta, vamos a cerrar y la puerta principal ya está cerrada.
.- Pero si acabo de ver a una mujer y a un niño que se dirigían hacia allí - le digo.
.- No es posible el parque ya está vacío, me he cerciorado- me contesta.
 Mientras salgo dirijo una última mirada a mis espaldas con la esperanza de volverlos a ver aunque sé que tengo razón. Es más, tengo la prueba.

://www.fotomovil2011.com/fotomovil-2011/1974-jorgito/photos/photo?albumid=1796#photoid=1281

lunes, 5 de diciembre de 2011

Viaje por Noruega (Relato) PARTE 1


En la pared el reloj marcaba las nueve de la noche y la partida sería a las doce cuando el barco terminase con el trasiego de mercancías. Beni Sorolla acababa de dejar en el salón del barco a sus tres compañeros de la academia de noruego y había subido hasta su camarote para asearse un poco y descansar y recapacitar en todo lo que le acababa de suceder.

No había querido contarles nada por temor a que lo tachasen de loco, porque aunque le faltaba un pedazo de su vida y eran amigos, no eran amigos de siempre, solo eran buenos chicos con los que básicamente pensaba que podía realizar un viaje de diversión como ese en el que se encontraban. En realidad eran sus compañeros de la academia de noruego allá en Barcelona desde hacía tres años y en esos momentos se encontraban en el bar del barco felices y ajenos y pretendían tomar unas copas para celebrar que Beni había conseguido llegar a tiempo antes de que partiese el buque, aprovechando que habían organizado en la cubierta de turistas una pequeña fiesta de disfraces para celebrar que era la noche de Halloween.

Mientras él, en el espejo del cuarto de baño de la habitación observaba su barba incipiente y sus ojeras. Y entonces volvió a mirar la hora en el reloj de muñeca, y apreció que aun seguía con el susto en el cuerpo y que aunque absurdo e incomprensible todo había sucedido de verdad, y había sufrido la noche de Halloween mas terrorífica que pudiera imaginar, así que le faltaba una parte de su vida o le sobraba según como lo interpretase.

Se refería a las horas inmediatamente anteriores, pero en realidad el comienzo de esa aventura se encontraba mucho más atrás en el tiempo, en Barcelona, en medio de las clases de noruego cuando la profesora la señorita Berglund una tarde tediosa donde a nadie le apetecía dar una clase, le dio por contar cosas de ella y de su país.

La recordaba comenzando a hablar de una manera mecánica de su niñez con la mayoría de los que se encontraban allí sin prestarle atención, hasta que de repente comenzó a contar otra cosa mucho mas interesante. La gente pudo apreciar entonces como la emoción le subió a la voz al hablar de un viaje que por alguna razón la había entusiasmado, y que parecía guardaba como una experiencia excepcional. Sus ojos se iluminaron y bautizó lo que relataba como “el más bello viaje por mar del mundo” que según dijo, por desconocido era aun más extraordinario.

Doce días, seis para ir y seis para volver duraba el trayecto del “Hurtigruten”, el expreso de la costa que partía de Bergen para alcanzar el punto más meridional de país, más allá del círculo polar ártico. Llegaba hasta Kirkenes, la mayor ciudad noruega de cierto tamaño ya casi en la frontera con Suecia,  desde donde daba la vuelta y emprendía el retorno. Era un viaje que había realizado cuando era joven y que le caló muy hondo. Hasta ese día la habían tomado por una mujer algo seca que se limitaba a dar sus lecciones sin florituras, y que imaginaban que seguramente no se trataba más que de una solterona aburrida. Con el relato de aquel día cambió la visión que tenían de ella y aun más, al oírla hablar con tanta vehemencia en todos se contagió el entusiasmo y ese mismo día se comprometieron a realizar el mismo itinerario al siguiente otoño.

La señorita Berglund habló de muchas cosas, lugares que despertaban sensaciones y eran capaces de transformar una existencia. Aparte minuciosamente les describió de qué trataba el viaje, y sus escalas:

Las maravillas que encerraba Alesund la capital escandinava del Art Nouveau, y el aire medieval que envolvía a Trondheim, una ciudad que durante un tiempo fue la capital de Noruega y luego durante el trayecto si se tenía suerte se podía disfrutar de la majestuosidad de las ballenas acompañando el barco. Además, de que la navegación discurría entre algunos de los fiordos mas hermosos que existen, en donde según dijo resultaba inevitable rendirse a la exuberancia de la vegetación virgen que hacía comprender cuan pequeño se era en medio de este vasto mundo.

 Los amigos organizaron el viaje durante varios meses preocupándose hasta por el más mínimo detalle y cuando parecía que lo tenían todo resuelto, el problema surgió cuando Beni tuvo que retrasar su partida por unas gestiones notariales imprevistas lo que le hizo perder el avión de sus compañeros, aunque afortunadamente pudo canjear el billete por otro vuelo que partía dos días después y gracias a una amable trabajadora del aeropuerto descubrió que por suerte podría abordar el “Hurtigruten” en una de sus escalas. Asi que tomó conciencia y se dispuso a organizar su propio viaje por lo menos hasta alcanzar a sus amigos. 

Cumplió con sus obligaciones, y aunque inseguro por tener que emprender el viaje a solas, tomó el avión con un molesto cosquilleo en el estómago por la incertidumbre de saber si conseguiría alcanzarlos según lo previsto.

Unos molestos transbordos, un taxista que le parecía lo había estafado y unas gestiones donde siempre le quedaba la duda de si lo que le acababan de decir lo había entendido correctamente, pero finalmente desde Oslo había llegado en tren por el mediodía hasta Logarden. Era un pueblecito donde terminaba la línea de ferrocarril, aunque todavía debía cruzar una sierra que lo separaba de Alstorp, el lugar donde recalaría por unas horas el barco hasta las doce de la noche de ese día y que era donde pretendía abordar el “Hurtigruten”. La única manera que tenía de llegar al puerto era por carretera y el autobús no salía hasta la mañana siguiente que era algo que ya había previsto, de manera que debía alquilar un coche que devolvería en la sucursal de Alstorp. Entonces ya solo le quedaba recorrer tranquilamente las dos horas de carretera por la montaña hasta su destino en la costa, y por eso se había  pertrechado con mapas y se había informado de que el recorrido era de lo más sencillo por una carretera solitaria. 

Logarden era un pueblecito del oeste de Noruega con sus casas de madera de vivos colores, envuelto en la extraña luminosidad del otoño ártico. Este no era un pueblo como los que él estaba acostumbrado en el Mediterráneo un montón de casas apiñadas alrededor de una plaza central, aquí el lugar era una calle principal con el ayuntamiento, un banco y las tiendas y luego mas o menos desperdigadas a una distancia constante el resto de las casas, que mas guardaban la apariencia de una urbanización que de un verdadero pueblo. Se le ocurrió que si a alguien se le terminaba el azúcar debía caminar sus buenos cien metros para pedir una taza al vecino. Pero en esos momentos solo le preocupaba encontrar el lugar donde alquilaban automóviles para llegar lo antes posible a la escala del barco. Como no conocía el pueblo tuvo que preguntar donde estaba la agencia de alquileres, sin embargo cuando comenzó a preguntar desde el principio apreció la cara que ponía la gente cuando les decía que quería cruzar la montaña de noche. No entendía a qué venía todo aquello, y solo un niño que iba de la mano de su padre mientras preguntaba dijo algo de manera espontánea antes de que su padre le obligara a callarse. Le pareció que aquella gente guardaba algún tipo de reticencia con aquello de cruzar la montaña al oscurecer.

.- Pero por la noche en la montaña encantada le puede suceder como esa gente que se perdió.

Ante esa afirmación Beni mirando al niño pensó que la inocencia tenía en la verdad uno de sus mayores pilares.

.- ¿Pero que pasa, es que hay bandidos o algo así?- se atrevió a preguntar Beni, aunque le pareció que a esas alturas de siglo en un lugar civilizado le pareció absurdo, bandidos como en el siglo diecinueve en sierra Morena, pero el hombre lo sacó de dudas con su contestación:

.- No, creo que no, sin embargo nadie sabe porqué la gente si pasa por esa carretera de noche nunca llega al otro lado – Beni se inquietó pero solo fue un instante, el de razonar que aquello no tenía demasiado sentido.

Siguiendo las indicaciones que le habían dado llegó a una agencia con letras verdes en una calle principal, y allí le dijeron que era muy sencillo y que podía entregar el coche en su ciudad de destino donde existía otra sucursal, pero la curiosidad de Beni por lo que el niño había dicho, hizo que le preguntara al dependiente:

.- Por cierto ¿que hay de verdad acerca de que esa carretera es peligrosa de noche?

.- No le puedo decir demasiado yo soy de la capital y llevo aquí solo un par de meses, y sé que algo comenta la gente pero ya sabe como son de supersticiosos en los pueblos esa carretera no es mas peligrosa que cualquier otra del país, puede ir tranquilo es un recorrido precioso e incluso si tiene suerte podrá vislumbrar la aurora boreal.

La explicación del dependiente lo convenció, porque otras veces ya había escuchado cosas como aquella en pequeños pueblos que tenían como simiente la incultura de la gente, y comoquiera que tenía que pensar en otras cosas pronto se olvidó de todo y se dijo que había muchas cosas de las que podría disfrutar, y que sólo encontraría allí como la Aurora Boreal. Por las cosas que había leído acerca de Noruega para informarse, sabía que la Arora Boreal se trataba del viento solar que en aquellas latitudes en las capas altas de la atmósfera cuando iba a velocidades altas, generaba haces de luz de colores verdes, anaranjados, amarillos violetas... y en definitiva al parecer era algo bellísimo que cualquiera no podía disfrutar, por lo menos en países mas al sur.

Le dijeron que debía llenar el depósito de combustible a pesar de que no utilizaría más de una tercera parte, porque para viajes por carretera era obligatorio por ley ya que por la climatología era relativamente frecuente que la gente se viera sorprendida por una nevada y le pareció una ley coherente. Era tarde y pensó en comprar algo de comida para tomársela a medio camino y así salir lo más pronto posible y compró bacalao rebozado y patatas fritas en una bolsa de papel plastificado. Mientras estuvo esperando  no pudo dejar de oír a pesar de su rudimentario noruego y del endiablado acento del cocinero, como este le contaba a un parroquiano que algunas personas unos días atrás habían visto luces sobre la montaña. Beni no entendió muy bien a qué se refería pero se imaginó que debían estar hablando de la Aurora Boreal y creyó que con un poco de suerte se tropezaría con una.

El coche era un familiar de cuatro puertas que después de comprobar que el ruido y el tacto del volante eran buenos, intuyó que iba a ser un recorrido sin mas importancia. Para un hombre como él que no sabía de mecánica, quería creer que el aspecto exterior de un coche se correspondía con el interior, y que si la tapicería estaba impecable el motor debía encontrarse más o menos igual.

Estaba ansioso, pero el la consideraba una ansiedad sana, una emoción que lo rejuvenecía y sin mas dilación se puso en camino.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Rincones

Rincones con un punto de misterio, parece que en ellos se palpa la incertidumbre de que hay algo que está a punto de suceder. O quizás ya ha sucedido, hace unos dias..., hace unos años...

 





viernes, 11 de noviembre de 2011

Escribir o vivir

Dos partes en las que se divide la vida del escritor.


Vivir: parte empírica y física de la existencia.

Escribir: parte teórica y mental de la existencia.

Hay quien vive mucho y como consecuencia tiene poco tiempo para escribir.

Hay quien escribe mucho y como consecuencia tiene poco tiempo para vivir.

Hay quien vive mucho y escribe mucho (no se de donde saca el tiempo, se podría decir que es un afortunado).

Hay quien no vive y no escribe, este es sobretodo una pobre persona, digno de compadecer.

Hay quien le gustaría vivir más y no tener por eso que resignarse a escribir. Este es un caso curioso, y quizás el que está en esta situación es más afortunado de lo que cree y mucha gente lo envidia, sobretodo cuando leen lo que escribe.

Hay quien vive mucho pero le parece que aun así no es suficiente, no se siente realizado y sigue buscando no sabe muy bien el qué y tal vez si probara a escribir encontraría lo que le falta.

En cualquier caso se haga lo se haga, todo se reduce a que cuando uno piense en su vida, acuerde que la ha aprovechado.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Stone Roses - I Wanna Be Adored

Todos nos piden vasallaje, todos se creen los amos del mundo, todos se creen que estan por encima de los demás.

jueves, 27 de octubre de 2011

Mi Música


Está comprobado desde los griegos (quizás desde antes) que la música ejerce un efecto vigorizante en el alma.
Mas música, mas risas, mas creatividad para aumentar la autoestima, la sensación de que en el tren somos la locomotora que tira del convoy y no un vagón que se deja llevar.

 Recuerdo una pequeña tienda de barrio. Yo solía acudir porque tenían los discos (cintas de cassette) y podías curiosear tranquilamente, mirar y remirar, tomar una dejar otra, dudar, volver a tomar la de antes, leer las canciones y al final decidirte por un disco que no sabías si te iba a gustar. Porque a la hora de decidirte habías pensado:” este aunque me gusta lo puedo oír en la radio todos los días porque lo programan habitualmente, pero en cambio este otro he oído comentarios pero no se como suena,  ¿Lo seguro o el riesgo? Si no compro el disco que me resulta desconocido me voy a quedar con las ganas, de no ser que en una emisora remota lo pinchen (que aunque difícil también puede ser) pero lo mas seguro es que se quede en eso, en un anhelo incumplido”.

 En la música como con los libros siempre creo que estoy a punto de encontrar una obra que me gustará-influirá tanto, que en mi vida habrá un antes y un después.  Y pienso así porque ya me ha sucedido antes:

Cortázar, Marvin Gaye, Ciudad Jardín, Morrisey...

Son lamentables estas personas que nacen creyendo que todo su mundo es el que les muestran desde pequeños y que no se pueden salir de él, mejor dicho las compadezco

viernes, 21 de octubre de 2011

Como defenderse de los tiburones

No se que pensar, estoy entre desconcertado y divertido por lo que he leído en el suplemento dominical de un periódico. Seguro que hubiese sido ensalzado por Aragón o Magritte como una joya del surrealismo. No se si es que se quieren burlar, o es que tienen poco material para publicar o es que el redactor es un marciano que llega desde otra galaxia y no sabe sobre qué hablar al lector que le sea cercano y le interese. Aunque yo he de admitir que me gusta mas leer cosas de estas que boutades como las que todos los días nos acosan acerca de la economía y la corrupción.


Reproduzco de manera literal en azul(fuente: semanario “el mundo” 16-10-11):

Estos son algunos trucos por si alguna vez se encuentra frente a frente durante el baño con un tiburón:


RESGUÁRDESE. Nunca dé la espalda al tiburón ya que puede atacarle???? (¿Resguardarse donde en medio del mar?, solo se me ocurre acostarse en el fondo para no dejar la espalda descubierta)

GOLPEELO. Use el puño contra el animal para aturdirlo.
(Este es bueno, primero has de ser un atleta para dar un puñetazo por debajo del agua ¿alguien lo ha intentado alguna vez?, por supuesto no ha de ser ni un niño ni una persona mayor y eso contando con que se quede quieto)

REPITA. Si tiene oportunidad no dude en volver a usar el puño de nuevo.
( No entiendo, convertir el ataque de un tiburón en un combate de boxeo)

TAPE SUS AGALLAS. Con las manos obstruya el orificio por el que respira.
(Un animal rapido y escurridizo, ¿ como se su pone que has de hacer para taparle las agallas, ir detrás de él? Y en el caso de que consiguieses nadar muy rápido, ¿como vas a ponerle las manos encima sin que te muerda?)

PINCHAR. Clave al tiburón un cuchillo en el ojo para que no pueda ver.
(Si claro todos nos bañamos con un cuchillo en el bolsillo, y además hay que acertarle en movimiento en el ojo, porque no pretendemos matarlo rápidamente, solo dejarlo ciego para que no pueda alimentarse y muera de inanición)

HUYA. Aléjese del depredador, salga del agua y cure si tuviera, las heridas.
(¿Lo de curar las heridas también es un consejo?, aunque después del combate cuerpo a cuerpo lo mas lógico sea comprobar si te ha dejado algo entero)

Realmente genial.

martes, 11 de octubre de 2011

El hospital sueco-noruego

Hoy he sentido miedo, verdadero miedo mientras leía un libro y miraba sus fotografías. Es un libro que conmemora un edificio emblemático de mi ciudad y parece extraño porque en un principio era un libro creado para conmemorar un hecho loable, sin embargo en mi ha creado desasosiego,  al apreciar que el mundo en el que vivo tiene su lado oscuro.

Es un libro lleno de testimonios y fotografías que me cuesta asimilar, y al mirarlas por su fuerza y su anacronismo me parece como si estuviesen trucadas, como cuando ves una película y sabes que las historias fantásticas que aparecen solo pueden darse en esos decorados.
Mi ciudad, los edificios y lugares que reconozco pero con elementos que no corresponden. Junto a la glorieta del parque unos soldados que tienen caras y expresiones como la mía, pero que llevan elementos que no puedo digerir, como fusiles con bayonetas caladas. También otras cosas que no deberían estar ahi como colas de racionamiento en el ayuntamiento, y el humo de un bombardeo sobre algunas casas.



Cuando comenzó la guerra civil, en los paises escandinavos se recabaron fondos para la construcción de un hospital (el hospital sueco-noruego) para ayudar a los combatientes, ahora se ha editado un libro por el aniversario, que recoge el evento y está repleto de fotos.

  FUENTE : http://www.uv.es/capelo/Alcoi.html

En esta sociedad hiperinformada en donde vivimos, cuando vemos el telediario con guerras y muertos a veces parece como si no fueran reales. Lo son. Muertos cargados de una gran dosis de dolor para sus familiares, no debemos olvidarlo nunca, pero nuestra cabeza se defiende de tanta desgracia para poder afrontar el día a día. Nuestro cerebro ha creado un mecanismo de defensa que nos inmuniza y que es la “distancia”, aunque nosotros debemos saber en todo momento que debemos dar gracias por la suerte que tenemos de mantenernos al margen de ese terror. Aun así, de vez en cuando aparece algo que revienta esta coraza y que nos demuestra que somos humanos.

Es como el cirujano que no puede dejar que cuando un paciente se le muere, le afecte demasiado, porque entonces se bloquearía y ya no podría salvar otras vidas. El mundo necesita que la gente no se bloquee cuando se ve acosada por el terror, y necesita que cada uno en la medida de lo posible intente mejorarlo. No es necesario siempre grandes acciones, a veces simplemente preocuparse por alguien que tenemos cerca y que necesita nuestra ayuda es suficiente.

Pero en este libro, sus fotografías al contener lugares por los que paso cada día han neutralizado “la distancia”, y me han colocado los pies en el suelo. Esto es un llamamiento para que no nos olvidemos de quienes sufren estas guerras cada día y no pueden hacer como yo, cerrar el libro y olvidarse de todo y seguir con su vida cotidiana.

HOSPITAL SUECO-NORUEGO

lunes, 10 de octubre de 2011

FATALIDAD- Microrrelato enviado al concurso GETAFE NEGRO

El comandante de la guardia suiza no llegó a traspasar el umbral.


Llegaba a la carrera seguido de su fiel ayudante el cabo Fuccini, “el gordo”, como lo llamaba el resto de la tropa cuando no los podía oír. Y de suerte que se detuvo en seco, porque si no, hubiese tropezado con el extremo de la alfombra que estaba levantado. Y como consecuencia habría rodado por el suelo como una bola que habría impactado con la larga hilera de cardenales que como bolos esperaban al “Santo Padre”, desparramándolos por el suelo.

.- De suerte... – se dijo al detenerse en seco bufando de alivio comprendiendo de lo que se había librado.

Sin embargo cuando notó el empujón en la espalda de su subordinado, comprendió que Fuccini desprevenido no se había podido detener al mismo tiempo, y se dejó ir resignado, sabiendo exactamente lo que iba a suceder.

jueves, 6 de octubre de 2011

Amistad

Amistad para no encontrarse solos, para agarrarse cuando parece que caes y para sentir que en este mundo tienes un lugar, porque hay alguien que espera muchas cosas de ti.



The Verve- Bitter Sweet Symphony

La vida, disfrutarla, esquivar sus codazos y llegar a un punto donde hay algunos hechos que te dicen que ha merecido la pena vivirla. Todo lo demás es supérfluo. Y sobre todo darse cuenta de que muchas veces nos ahogamos en un vaso de agua y las cosas son mucho mas sencillas.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Microrrelato-Desenmascarado

El comandante de la guardia suiza nunca llegó a cruzar el umbral. Sabía lo que le esperaba otro lado cuando el oficial de guardia le dijo que alguien con el nombre de Martín Cruz preguntaba por él. Sabía que ese día terminaría por llegar, cuando de joven tuvo que desaparecer al ser un delincuente buscado por varios asesinatos. Lo vio claro hacía 20 años cuando conoció en la estación a un chico huérfano que se le parecía, y que quería ingresar en la guardia suiza. Decidió matarlo y luego ocultar el cuerpo para tomar su documentación. Con los años conforme fue ascendiendo como guardia, se fue adaptando a su nueva identidad y olvidando la suya y se convirtió en un hombre decente. Ahora ya todos lo respetaban, pero no sabía como finalmente lo habían descubierto y un tipo llegaba utilizando su verdadero nombre, el de antes de la suplantación, buscando intimidarlo seguramente para chantajearlo o quizás para algo peor.

Relato presentado al concurso de Getafe Negro
 http://www.getafenegro.com/edicion-iv/microrelatos?page=15


Escribir sin contar

El Blog me permite desarrollar una escritura sin principio ni fin, en la que en la parte media me puedo entretener en no contar nada. Pero mientras divago y salgo de la nada para no saber muy bien hacia donde voy, puede ser que llegue la iluminación y consiga enlazar algo con sentido, que alguien por casualidad lo caza y se lo come, y lo digiere, y con un poco de suerte le saca algo de sustancia.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Unos consejos para comenzar a escribir

Para alguien que aun no domina la escritura de relatos y por supuesto novelas, puede comenzar por los microrrelatos. Yo aconsejo que quien tenga el gusanillo pero no se atreva, se lance a la piscina sin pensárselo. Estoy seguro de que uno después de escribir algo y releerlo, se va a convencer de que es posible. Y luego está la satisfacción personal, el crear cosas es algo que nos realiza y nos hace sentir bien. Ahí van:

Decálogo para escribir microcuentos


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.

http://www.escueladeescritores.com/getafe-negro 
 
El decálogo pertenece a esta página además de que aquí hay un concurso por e-mail, donde uno se puede iniciar.
 

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Paradoja de escritor

Un tipo que aspiraba a ser escritor pero no sabía muy bien como orientar su camino y entonces se le ocurrió que podía buscar en otro escritor para que le marcase el camino. Aunque no podía apoyarse en cualquier escritor y debía hacerlo en el escritor perfecto, pero resultó todo lo contrario.


Para ello no dejaba de leer tal y como le habían aconsejado. Leía para aprender técnicas, para conocer a los grandes genios de la literatura, para conocer sus obsesiones, para ver como ellos descifraban el mundo, o para averiguar al escribir un relato que cosas eran para ellos importantes o prescindibles.
Otras veces este tipo leía para aumentar su nivel cultural o incluso para descubrir cosas que nunca hubiera podido imaginar.

Un día este tipo descubrió a su escritor total, el que para él reunía todo lo que buscaba y aspiraba. Ese día fue su culmen, porque a partir de ahí dejó de escribir para siempre. Y fue porque se dio cuenta de que todo lo que pretendía expresar como escritor ya estaba escrito. Entonces se compró las obras completas de este autor.

Y cuando se preguntaba que de ser escritor qué hubiese podido escribir ese día, solo tenía que levantarse hasta la estantería y tomar un libro cualquiera.

martes, 27 de septiembre de 2011

Premios


Imaginemos por un instante las cosas no son lo que parecen, en concreto que no es lo que parece un premio que me han concedido. Me viene a la cabeza una novela “La isla del tesoro”, y dentro de ella el papel con una marca que le envían al viejo pirata que se aloja en la taberna de Jim. Lo que el papel lleva escrito es “La Mota Negra”, un símbolo que solo saben lo que significa la hermandad de los piratas. Tal vez el premio que me han concedido reúne algún significado para algún tipo de logia. En estos instantes pienso en los “Perros Verdes”, todos aquellos que digamos nos diferenciamos un poco de la gran masa, y que sin saberlo quizas formamos parte de una logia. Aun no hemos comentado las normas, las leyes que nos han de regir, pero supongo que por el momento no importa, lo que importa es que sin buscarlo, hemos terminado por pertenecer a esta sociedad.

Sobre mi:
Aficiones- Pasear, leer, buscar en internet cosas sobre las que he leido, en la medida de lo posible viajar, hacer fotos, ver pelis antiguas, la radio, el fútbol... ESCRIBIR

Un sueño cumplido- Terminar una novela (que no publicarla). Caminar como un flaneur por Paris (que no visitar los monumentos desde encima de un autobús) y enseñárselo a mi familia ...

Color favorito.- El verde en muchos tonos, los marrones tierra, el ocre, el negro

Comida favorita- Arroces a la cazuela, las verduras en ensalada, el cocido los frutos secos... Soy hipergoloso (recuerdo de pequeño que me quedaba solo en casa y me comía el azucar a cucharadas, ahora me parece increible)

Música – esto es una de las cosas que mas me gusta en el mundo. Me gusta practicamente toda menos música tipo triunfitos, y música pop tipo 40 principales. Adoro el soul, el blues, cierto tipo de jazz sobre todo los crooners y divas, música de los 80, música brasileira, música electrónica de baile, música indie, música mood, surf y rock esteady y mucho mas etc.

Un libro – Los de Sherlock Holmes, muchos de los que se encuentran en la sección de juvenil de las bibliotecas( Verne, Salgari, Dickens, H.G.Wells...)La isla del tesoro, Paul Bowles, El corazón en las tinieblas, alguna de Muñoz Molina, Retorno a Brideshead, Chandler y Hammet, Borges, cuentos antiguos de fantasmas (Lovecraft, M.R. James, Blacwood... ) Bradbury, Garci (sí ese el cineasta, que para mi tiene mas talento como escritor que como cineasta), las cosas que cuenta Jana y como ella a veces muchos escritores que no son muy conocidos pero buenísimos, y por supuesto Cortázar...

Pelis – cine negro antiguo( La dama de Shangai, retorno al pasado, sed de mal, el halcón Maltés...), cine negro no tan antiguo (Bullit, Harper investigador privado, Chinatown...) . Cine fantástico y de ciencia ficcion (La invasión de los ultracuerpos, Blade Runner... El paciente inglés, Doctor Zhivago, Amelie, Apocalipsis Now, El planeta de los simios, algunas de los hermanos Coen, el gran Lebowski, algunas de Tim Burton etc.

Mi premio es para todos aquellos que lean algo mio y no voy a decir que les guste, si no que encuentren que mi blog puede ser leido y lo disfruten.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Many rivers to cross- Jimmy Cliff



Muchos rios por cruzar


y no consigo encontrar

el camino a mi casa

deambulando me he perdido

mientras viajaba recorriendo

los acantilados blancos de Dover



Muchos rios por cruzar

y es tan solo mi respiración

lo que me mantiene con vida

he estado buscando durante tantos años

y ahora es unicamente mi orgullo lo que me permite sobrevivir

esta soledad no me abandona

es como arrastrarse para quedar desamparado

mi chica me dejó y no me dijo porqué

todo cuanto ahora puedo hacer es llorar.



Muchos rios por cruzar

y no consigo encontrar

el camino a mi casa

deambulando me he perdido

mientras viajaba recorriendo

los acantilados blancos de Dover

jueves, 15 de septiembre de 2011

Hay un lugar...

En Estambul, cerca de la Mezquita Azul hay una plaza desde la que sale una calle empinada con escaleras. A los lados la ciñen viejas casas con celosías de madera que necesitarían una mano de barniz. Se sube por los escalones entre gente que va y viene atareada, quizás ese día junto a la casa de rejas oxidadas se encontrará el viejo que vende cestas de mimbre a un dirham y que no está todos los días porque ha de cuidar de su esposa que se encuentra enferma en la cama. Al final de la calle bajo un arco de piedra hay un callejón sin salida que queda fuera de las miradas y que se diría que nadie lo conoce si no fuera porque allí tiene su casa Maya, que es una de las casas mas visitadas de Estambul.


Los días nublados son los que más le gustan a Maya la adivinadora, porque la gente sin quererlo está más triste. Por eso cuando llega el otoño con sus días cubiertos por las nubes, para ella es la mejor estación. Esos días con la gente con su estado de ánimo mas bajo, mejora el negocio. El de los que van a buscarla para que por medio de su bola de cristal, les pueda adivinar que el futuro va a ser mejor de lo que ha sido su vida hasta ahora. Maya sabe que en el fondo la gente no quiere que le adivinen el futuro, si no que solamente les digan que este va a ser bueno. Ella cuando ve algo que no le gusta, no lo cuenta, sino solo da ánimos al cliente y le dice que ve algo turbio en su porvenir y que solo necesita afrontarlo con firmeza para poderlo superar, porque sabe que lo que ha de llegar no está totalmente decidido y que con nuestro empeño el destino se puede cambiar.

Ese día un hombre que con un traje gris y un sombrero que le tapa parte de la cara llega porque lleva un secreto que le taladra el alma, y quiere saber si ese secreto algún día saldrá a la luz, porque aunque sabe que de ser así podría ir a la cárcel, es tal el peso de su carga que necesita aliviarlo.

Después de cruzar el zoco repleto de frutas de colores, alfombras y lámparas con formas caprichosas y dejándose envolver por los gritos insistentes de los vendedores, se introduciría por la callejuela. Desde lo alto vislumbraría al fondo un retazo del azul del estrecho del Bósforo, con sus rancias mansiones y algún carguero haciendo sonar sus sirenas.

Maya nada mas verlo entrar por la puerta, ya sabe que es lo que busca y le aconseja que vaya a la policía porque no es necesario encontrarse entre cuatro paredes para ser un prisionero, y hay quien vive prisionero de sus errores, toda su vida.